20 °C
Intervalos nubosos

Toma de colegios

Repudio al gobierno porteño por enviar la policía a las casas de los estudiantes

Repudio al gobierno porteño por enviar la policía a las casas de los estudiantes

Se profundiza el conflicto en las escuelas y crece el rechazo a la decisión de Larreta de amedrentar a las familias de los alumnos que han tomado las escuelas.

Natalia Burgos
jueves 29 de sep. / 08:23 Hs.

A pesar de las denuncias e intimidaciones, ya son más de 15 los colegios tomados en la Ciudad de Buenos Aires.

Desde el viernes pasado, continúa la toma en las escuelas y cada vez se suman más colegios para apoyar a los estudiantes que están ejerciendo esta medida de fuerza

Más de 15 colegios de la Ciudad de Buenos Aires permanecen tomados a pesar de las intimaciones y denuncias que aplicó el Gobierno porteño contra los padres de los estudiantes que participan de las protestas.

De acuerdo al último listado actualizado por la Coordinadora de Estudiantes de Base que nuclea la información que va surgiendo de los diferentes centros de alumnos de la Ciudad, al cierre de la cuarta jornada de protestas se mantienen tomados los siguientes establecimientos: Carlos Pellegrini, Pasteur, Moreno, Falcone, García Lorca, Tosco, Pugliese, Esnaola, Roca, Walsh, Cerámica, Lengüitas, Avellaneda y Guaglianone.

En las últimas horas se sumó el Nacional Buenos Aires, donde los jóvenes realizaron "un pernocte" este miércoles después de una asamblea.

Los reclamos de los estudiantes de las escuelas de la Ciudad por viandas, infraestructura edilicia y en contra de las prácticas- pasantías no remuneradas en empresas, se multiplicaron mientras diversos organismos de defensa de los derechos de los niños y adolescentes pidieron el inicio de un canal de diálogo y el cese del hostigamiento a los estudiantes y sus familias.

De acuerdo al Ministerio Público de la Defensa (MPD), llegaban a 21 los colegios tomados, mientras que las familias comenzaron a organizarse a través de diferentes organismos y abogados para responder a las advertencias de denuncias penales y contravencionales que les llegan a sus domicilios a través de la Policía de la Ciudad.

"Esta no es la primera vez que hay tomas en escuelas porteñas, pero no hay antecedentes de una respuesta tan hostil de parte de las autoridades; no tiene sentido que se haya hablado de denuncias penales cuando no hay ninguna posibilidad de darles un encuadramiento penal a las tomas", dijo Marcela Millán, Defensora General del Ministerio Público de la Defensa porteña.

La funcionaria destacó que los padres se han ido acercando al Ministerio Público de Defensa a medida que recibían las notificaciones; aunque "no tenemos todavía una aproximación de la cantidad de familias notificadas entendemos que vamos a estar hablando de una cantidad muy importante de acuerdo a las dimensiones del operativo montado por el Gobierno de la Ciudad a través de la Policía de la Ciudad".

Foto Eliana Obregn

Millán también dijo que "tampoco se justifica haber puesto efectivos policiales en la entrada de los establecimientos educativos a tomar lista de quienes ingresan, y mandar a la policía a las casas de las familias a labrar las notificaciones", lo que consideró "un acto violento que nunca había pasado antes".

La funcionaria, abogada especialista en Mediación y en Derecho Penal, explicó que las familias notificadas tienen 72 horas para presentarse ante la fiscalía.

"En las actas se los acusa por infracción al artículo 60 del Código Contravencional que forma parte del capítulo destinado a custodiar la libertad personal -continuó--, pero eso es muy confuso porque habla del derecho de admisión en establecimientos de acceso público y en las escuelas están los estudiantes, sus familias y directivos, con lo que no se termina de entender cómo se configuraría una contravención", indicó.

El secretario de Niñez, Adolescencia y Familia de la Nación, Gabriel Lerner, dijo que el conflicto sucede "porque no se habilitan mecanismos institucionales de diálogo permanente, de participación en los chicos y las chicas, al menos como de forma consultiva en la conducción de las escuelas".

Lerner recordó que en 2018 estudiantes secundarios realizaron "ocupaciones pacíficas y actividades de protesta" en colegios porteños y las autoridades también realizaron denuncias a las familias "en la justicia penal y contravencional de la Ciudad, diciendo que eran autores junto con sus hijos de una contravención y de los perjuicios económicos".

"En aquel momento yo no era funcionario, no era secretario ni tenia ninguna función pública", dijo en declaraciones, pero como abogado especialista en derechos humanos y del niño las familias le pidieron que asuma la defensa técnica de los acusados. "Allí señalamos que la imputación o la acusación parecía considerar a los adolescentes como objeto". planteó.
 

La justificación de Acuña

La ministra de Educación porteña Soledad Acuña, justificó las medidas y la decisión de demandar a las familias con 1,5 millones de pesos por cada día de toma.

"El costo de las tomas lo pagan los chicos con días perdidos de clase y los ciudadanos que sostienen la educación pública con sus impuestos. impulsamos las denuncias penales y las demandas civiles a los adultos responsables de los estudiantes que participan", detalló la ministra en su cuenta de Twitter.


Y añadió: "Son ellos quienes tendrán que asumir con su patrimonio el costo de los salarios por cada jornada escolar perdida".

"Esta persecución a los alumnos y padres se está viviendo como una normalidad y eso me parece una locura. No es normal perseguir al que piensa distinto", dijo Marcelo, padre de una alumna que asiste a la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas N°2 "Mariano Acosta", la primera que inició una toma el pasado viernes.

La voz de los padres

Madres y padres de estudiantes que participan de tomas en escuelas secundarias recibieron notificaciones en las que se les informó que esa acción infringe el artículo 60 del Código Contravencional porteño, lo que consideraron un acto de "criminalización de la protestas" que "persigue al que piensa distinto", según dijeron.

Lejos de convocar al diálogo, el Ejecutivo porteño eligió escalar el conflicto de la toma de escuelas. Desde la noche de este martes y durante la madrugada, móviles policiales empezaron un “timbreo” muy particular. Las patrullas de la policía porteña llegaron hasta los domicilios particulares de los padres del Mariano Acosta y el Lenguas Vivas (el “Lengüitas”), en algunos casos pidiendo información sobre horarios y datos personales. En otros, exigiendo la firma de una notificación extraña.

Repudio a las intimidaciones

Referentes políticos, sociales y de derechos humanos manifestaron su rechazo y preocupación por el accionar del gobierno porteño que el pasado martes por la noche envió efectivos de la Policía de la Ciudad a las casas de las familias de los estudiantes que realizan tomas en escuelas públicas, para notificarlos que deberán pagar de $1,5 millón por cada día de toma.

La comunidad educativa rechaza e uso de la polica portea para amedrentar a las familias


La defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, María Rosa Muiños, pidió que haya diálogo entre el Gobierno porteño y los estudiantes".

"Entre este miércoles y jueves saldrá un pedido de nuestro organismo convocando a las autoridades del Ministerio de Educación porteño, a los directivos y a los representantes de los centros de estudiantes para sentarnos a dialogar", aseguró Muiños, quien resaltó que el intento de diálogo es "una situación difícil".

"De hecho, la Defensoría hizo un operativo esta semana visitando colegios secundarios de gestión pública para ver el estado de la infraestructura y en algunos no nos permitieron ingresar argumentando que tenían una nota del Ministerio de Educación que lo prohibía", argumentó.

Además, Muiños sostuvo que "el Gobierno porteño considera que tanto la salud como la educación tienen que ser cogestionadas con el sector privado y que eso los exime de responsabilidad".

En tanto, el CELS, como organismo de derechos humanos, alertó que las medidas del Ejecutivo local "cumplen con el rol de atemorizar y debilitar la organización de las protestas".

"La campaña del Gobierno de la Ciudad para amedrentar a estudiantes y familiares que participan en las tomas de las escuelas continuó este miércoles con policías en patrulleros que fueron a notificar a los jóvenes denunciados a las puertas de sus casas", expuso la organización.

Además enumeró las "medidas intimidatorias" del Gobierno porteño a lo largo de la semana. "La primera fue amenazar en los medios de comunicación con hacerles denuncias penales a padres y madres de les alumnes", sostuvo, mientras otra de ellas fue el pedido a la Procuración General por parte de la ministra de Educación Soledad Acuña de exigir "que les padres y madres del colegio Mariano Acosta paguen un millón y medio de pesos diarios el tiempo que dure la toma".

En tanto, "les alumnes del Lenguas Vivas, Lorca y Liceo 5 denunciaron el martes que en las cercanías de las escuelas, policías les pidieron identificación e información sobre docentes y sobre lo que sucedía en las tomas", continuó la publicación.

"Aunque estas medidas no sean viables jurídicamente, cumplen con el rol de atemorizar y debilitar la organización de las protestas. Estas estrategias implican restringir derechos y legitimar la respuesta estatal violenta", concluyó.

Al respecto, el director del Área de Litigio y Defensa Legal del centro estudiantil, Diego Morales, dijo que le parecía "absolutamente inviable" que el gobierno porteño pueda tomar acciones legales contra los padres de los adolescentes, pero "este martes a la tarde nos enteramos que efectivamente se pasó al acto".

Fuente: Télam


Aparecen en la nota:
colegios tomados medida conflicto viandas reclamo gobierno porteño escuelas diálogo
Comparti esta nota

Comparti esta nota